lunes, 14 de mayo de 2007

El Parque Nacional Madidi



Situado en el Departamento de La Paz – Bolivia el Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado – Madidi, se constituye en una de las joyas de la naturaleza más importantes del planeta, por su privilegiada relevancia ecológica y biogeográfica, su enorme riqueza de ecosistemas y especies de flora y fauna, que presenta dentro de sus al menos 5 pisos ecológicos que van desde zonas de nieve y altoandinas en la Cordillera de Apolobamba hasta llanuras amazónicas, de 200 a 6 mil metros sobre el nivel del mar.

Fue creado el año 1995, con una superficie de 18.957 km², siendo “catalogado por la Revista National Geographic como una de las más inmensas reservas mundiales de biodiversidad”, hasta la fecha se han catalogado más de 4.739 especies de plantas superiores, más de 200 mamíferos, 867 especies de aves considerándose que hay más de mil de éstas, o el equivalente al 11% de todas las aves del mundo, que se dan cita en estos parajes.

Para acceder a este imponente lugar se tienen dos principales puertas de acceso, San Buenaventura y Apolo, en el primer caso, atravesando los Yungas hasta llegar, luego de 18 horas –aproximadamente- de viaje en bus, o 40 minutos vía aérea. Rurrenabaque es, sin duda, el primer puerto de desembarco. Esta pequeña ciudad del Beni es frontera con La Paz, cuenta con servicios básicos para pasar una buena vacación.

Más tarde, se atravesará en una catraya el río La Paz, y en pocos minutos ya en San Buenaventura, se podrán atravesar largos caminos hacia Tumupasa e Ixiamas, zonas cálidas de bosque alto y primario en muchos casos. Tierra de pueblos indígenas como los Tacana, Araona que se mezclan con otras manifestaciones del país que migraron en los años setenta, cuando el gobierno de entonces prometió que esta zona sería el “polo de desarrollo”, que nunca llegó.

En el interior del Área protegida, en las tierra bajas, en el bosque lluvioso, sus habitantes tacanas en un número aproximado de 1.700 personas, conviven su existencia en las orillas del Madidi.

Río arriba, a pocos metros del imponente cerro El Bala, por su atrayente forma de un corte de media luna en su punta, se llega al campamento con el mismo nombre, y a partir de allá comenzará la aventura de ver aves, tropas de chanchos de monte, caídas de agua, riachuelos, insectos, y diferentes paisajes del maravilloso trópico amazónico.

Apolo, es la otra puerta, y se llega allá atravesando una parte importante del altiplano, pasando por la tierra de los herbolarios como es Charazani, se dice que éstos se asentaron en el lugar luego de la conquista del imperio incaico, pasando sus conocimientos de generación a generación. Saliendo de la tierra de los Kallahuayas, uno se encuentra con uno de los bosques primarios más imponentes, para confluir en Apolo, tierra de los indígenas Leco, del río Tuichi, la tierra del incienso y del oso de anteojos o Jukumari, lugar donde fuera en el pasado el auge de la quinina o chinchona, agria corteza que cura la Malaria.

El Madidi, sitio magnífico que se constituye en una de las joyas nacionales y patrimoniales de la humanidad, lugar que sobre todas las cosas debe ser resguardado por autoridades nacionales y la comunidad internacional, en momentos tan críticos como el actual del calentamiento global.


Fotos: Gustavo Cardoso Subieta

4 comentarios:

columba dijo...

Vaya, interesante post. Se me habia olvidado el madidi como lugar turistico y como joya de naturaleza. un abrazo para ti.

Guayaramerín dijo...

Gracias por la informacion que dejaste en mi blog sobre la contaminacion a traves de las pilas y baterias. Lei y vi el video de la investigacion que realizo el grupo observancia. Apoyo este proyecto, te he puesto en mis links, y me comprometo a escribir un post sobre este tema.
Saludos
te seguire leyendo

Anónimo dijo...

Estimado Gustavo:
otra salvaje amenaza a éste santuario creo que las cosas deben cambiara a partir de la conciencia y de buscar oportunidades para la gente que vive cerca.
Gracias observancia

Anónimo dijo...

esta es la verdadera razon por la que nosotros los latinoamericanos debemos de tomar conciencia sobre el tratamiento que le estamos dando a nuestros recursos naturales, nuestra gente, nuestros niños,nuestra biodiversidad, nuestras plantas nativas que son la base de nuestra salud y que son nuestro patrimonio, por que localmente para lo inevitable; el calentamiento ciclico, si existe una amortiguador que es la cobertura , nuestra vegetacion, y asi no iremos a la desertificacion de nuestros campos y no moriremos de hambre